Sur Finanzas: chats de madrugada para borrar registros antes del allanamiento
Mensajes a las 2 y 3 de la mañana muestran órdenes para borrar cámaras y esconder dinero antes del allanamiento a Sur Finanzas, la financiera ligada a la AFA.

Horas antes del allanamiento del 1 de diciembre, empleados de Sur Finanzas, la financiera vinculada a la AFA, intercambiaron mensajes para borrar cámaras, desconectar programas y esconder efectivo. El juez Tomás Rodríguez Ponte reconstruyó esos chats al procesar al financista Ariel Vallejo, quien a través de allegados negó haber dado esas órdenes.
A las 2:57 de la madrugada del 1 de diciembre, Daniela Sánchez, secretaria personal de Ariel Vallejo, escribió un mensaje breve y directo: "decile que borre todas las cámaras". Faltaban pocas horas para que la policía llegara a las sucursales de Sur Finanzas, la financiera ligada a la AFA que maneja Vallejo. No fue el único chat de esa noche. Cincuenta minutos antes, una asesora de la empresa le había pedido al encargado de sistemas que desconectara los programas de las computadoras de los cajeros.
Esos mensajes, reconstruidos por el juez federal Tomás Rodríguez Ponte, quedaron plasmados en el escrito que derivó en el procesamiento y la prisión domiciliaria de Vallejo. Para el magistrado, las órdenes de "borrar" y "desconectar" integran un presunto protocolo de obstrucción que incluyó también el retiro de efectivo de las sucursales, el ocultamiento de vehículos y el traslado de equipos informáticos. Fuentes cercanas al financista negaron ante LA NACION que él haya impartido instrucciones en ese sentido.
Los primeros indicios de alerta en la financiera de la AFA
La secuencia que detalla el expediente no arrancó la madrugada del operativo. El 28 de noviembre, tres días después de que ARCA denunciara a Vallejo por presunto lavado de activos, Micaela Sánchez —señalada en la causa como custodia de llaves de cajas fuertes y equipos informáticos— le preguntó a una empleada si había "algo raro". La respuesta fue tranquilizadora: "por el momento tranquilo, estamos operando solo blanco", y agregó que ya habían arqueado todo y guardado el resto "por las dudas".
Ese intercambio marca, según la reconstrucción judicial, el inicio de una serie de comunicaciones que se intensificaron con el correr de los días. La actividad más densa se concentró en la madrugada del 1 de diciembre, cuando el operativo ya era inminente y, según interpreta el juez, varios empleados de Sur Finanzas actuaron para borrar rastros digitales y físicos.
Mensajes de trasnoche antes del allanamiento a Sur Finanzas
A la 1:33 de la madrugada, Daniela Sánchez le escribió a Micaela Sánchez por Telegram: "mañana que levanten temprano las ganancias". Una hora y media después llegó la orden sobre las cámaras. En paralelo, a las 2:07, Susana Hoffman, asesora de la empresa en normativa del Banco Central, le pidió al encargado de sistemas que ingresara a las computadoras de los cajeros para "desconectar los programas".
Hoffman explicó después, en su descargo, que había empezado a trabajar con el equipo de sistemas apenas tres días antes y que el pedido apuntaba a borrar aplicaciones personales no permitidas, como WhatsApp, Instagram, Facebook o apps de bancos y billeteras virtuales. El juez no le dio demasiado crédito a esa versión: consideró que la explicación no justifica por qué esa tarea debía ejecutarse a las 2:07 de la mañana, justo el día del operativo.
Puchitos de dinero y vehículos escondidos
El protocolo que describe Rodríguez Ponte no se limitó a lo digital. Esa misma madrugada, Daniela Sánchez le reportó a su interlocutora: "levanté Adrogué Chico, dejé solo puchito, ya está guardado". La respuesta llegó en espejo: "levanté Banfield, dejé puchito también". En la jerga de los chats, "puchito" aludía a pequeños montos dejados como fachada en las sucursales, mientras el grueso del efectivo era retirado.
El 2 de diciembre, un día después del allanamiento, la Justicia detectó otro movimiento llamativo. Juan Ramón Cervín, identificado como uno de los portavalores de la empresa, le escribió a su pareja que estaba yendo "a lo de Rolo a esconder las tres camionetas" del grupo. En su descargo, Cervín sostuvo que no tenía acceso a la causa ni motivos para sospechar que mover los vehículos pudiera constituir una maniobra de obstrucción.
Borrá todo: el mensaje que resume la causa Sur Finanzas
La secuencia se extendió hasta el 3 de diciembre. Nahiara Gamarra, otra secretaria personal de Vallejo, le pidió al encargado de sistemas que se conectara a su computadora y "la limpie bien". Ante la pregunta de si podía borrar todo, la respuesta fue tajante: "borrá todo sí". Gamarra, en su descargo, dijo no tener vinculación con las operaciones financieras de la empresa y negó las acusaciones.
Todas las personas mencionadas en los chats presentaron descargos similares: dijeron carecer de poder de decisión sobre las operaciones de Sur Finanzas. Las secretarias y la cajera argumentaron que sus tareas eran administrativas o de agenda, sin injerencia en decisiones financieras. El juez, sin embargo, remarcó que ninguna explicación individual despeja del todo la coincidencia temporal entre los mensajes y la inminencia del operativo.
La billetera virtual y la sospecha de lavado de activos
El trasfondo de la causa tiene que ver con la estructura del Grupo Sur Finanzas, que ofrecía compra y venta de dólares, préstamos y una billetera virtual bautizada Sur Finanzas PSP. Según la hipótesis judicial, una de las casas de cambio bajo control de Vallejo, Centro de Inversiones Concordia, vendió dólares a terceros no habilitados o al mercado paralelo.
La Justicia detectó una inconsistencia contable relevante: en las cuentas de esa casa de cambio se habrían acreditado al menos $4.040.114.708 durante 2022, una cifra que no coincide con las ventas declaradas para ese año, de $2.440.801.851. Vallejo, en sus declaraciones judiciales, admitió que las casas de cambio bajo su control operaron US$108,1 millones durante la época de cepo cambiario, con una ganancia de entre dos y veinticinco pesos por dólar.
La denuncia de ARCA contra Vallejo por presunto lavado de activos es del 25 de noviembre.
El allanamiento a las sucursales de Sur Finanzas ocurrió el 1 de diciembre.
El juez detectó una diferencia de más de 1.600 millones de pesos entre lo acreditado y lo declarado por Centro de Inversiones Concordia en 2022.
Qué sigue en la causa contra Ariel Vallejo
Para el juez, la venta de dólares en el mercado paralelo podría funcionar como delito precedente del lavado de activos. En el expediente aparece la figura de un supuesto "ejército de soldaditos": personas sin capacidad económica acreditada que habrían inyectado fondos de origen ilícito con apariencia de legalidad a través de la billetera virtual. Vallejo negó en diálogo con LA NACION la existencia de esa red.
Tras los procesamientos, Rodríguez Ponte le otorgó la prisión domiciliaria a Vallejo. La investigación sigue abierta y el juzgado espera un informe de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DaJuDeCo) sobre la contabilidad que podría vincular a Sur Finanzas con clubes de fútbol a los que el grupo patrocinó o prestó dinero.
Las claves
- El juez Tomás Rodríguez Ponte procesó y dictó prisión domiciliaria para Ariel Vallejo, dueño de Sur Finanzas.
- A las 2:57 del 1 de diciembre, la secretaria Daniela Sánchez pidió borrar todas las cámaras de seguridad antes del allanamiento.
- Centro de Inversiones Concordia acreditó $4.040.114.708 en 2022 frente a ventas declaradas por $2.440.801.851.
- Vallejo declaró haber operado US$108,1 millones en sus casas de cambio durante el cepo cambiario.
- El 3 de diciembre, la secretaria Nahiara Gamarra ordenó borrar todo el contenido de su computadora.
- El juzgado espera un informe de la DaJuDeCo sobre vínculos contables entre Sur Finanzas y clubes de fútbol.
Para entender
¿Quién es Ariel Vallejo y qué relación tiene con la AFA?
Es el financista dueño del Grupo Sur Finanzas, una empresa que ofrecía compra y venta de dólares, préstamos y una billetera virtual, y que mantuvo vínculos de sponsoreo y préstamos con clubes de fútbol.
¿Qué dice la Justicia sobre los mensajes de borrar cámaras y desconectar programas?
El juez Tomás Rodríguez Ponte los interpreta como parte de un protocolo de obstrucción para eliminar evidencia antes del allanamiento, aunque los involucrados negaron esas acusaciones en sus descargos.
¿Cuál es la base de la sospecha de lavado de activos?
La Justicia detectó que la casa de cambio Centro de Inversiones Concordia acreditó $4.040.114.708 en 2022, una cifra muy superior a los $2.440.801.851 de ventas declaradas ese año, lo que para el juez podría ser delito precedente del lavado.
¿Qué situación procesal tiene Vallejo actualmente?
Fue procesado y cumple prisión domiciliaria mientras avanza la investigación sobre los fondos movilizados a través de Sur Finanzas.
