Consumo masivo cayó 2,6% en julio: qué dicen los datos reales
El consumo masivo retrocedió 2,6% interanual en julio, según Scentia, aunque moderó la baja respecto de junio. Los canales muestran resultados dispares.

El consumo masivo registró en julio una caída del 2,6% interanual, según la consultora Scentia, levemente menor a la de junio. En el acumulado de los primeros siete meses del año, la retracción llega al 2,9%. Los resultados varían según el canal de venta y contrastan con las declaraciones del presidente Javier Milei sobre máximos históricos en el consumo privado.
El consumo masivo cerró julio con una contracción del 2,6% interanual, de acuerdo con el relevamiento mensual de la consultora Scentia. Si bien el número sigue siendo negativo, representa una leve mejora respecto de junio, cuando la baja había sido del 2,7%. En el acumulado enero-julio, la retracción total asciende al 2,9%, lo que refleja una tendencia sostenida de debilidad en las ventas de productos de consumo cotidiano.
La comparación mensual ofrece un matiz positivo: en relación con junio, el consumo masivo creció un 4,2% en julio, y esa recuperación se verificó en todos los canales relevados por la consultora. Sin embargo, los analistas advierten que la comparación interanual sigue siendo el indicador más representativo para evaluar la evolución real del poder de compra de los hogares argentinos.
Resultados dispares según el canal de venta
Uno de los rasgos más llamativos del informe de Scentia es la heterogeneidad entre canales. Los supermercados mostraron la menor caída, con apenas un 0,6% interanual, lo que sugiere que los consumidores con acceso a grandes superficies lograron sostener mejor su nivel de compras, posiblemente aprovechando promociones y precios más competitivos.
Los autoservicios independientes registraron una baja del 1,2% interanual, mientras que almacenes y kioscos sufrieron el golpe más fuerte: una retracción del 6,1%. Scentia señala que este resultado podría estar parcialmente explicado por un efecto de base de comparación, ya que en julio del año anterior ese canal había mostrado un desempeño positivo, lo que eleva el umbral de comparación actual.
El comercio electrónico, el único canal con crecimiento fuerte
En un contexto de caída generalizada, el comercio electrónico se destacó como la gran excepción: creció un 39,9% interanual en julio, consolidando una tendencia que viene acelerándose en los últimos años. Este dato refleja un cambio estructural en los hábitos de compra de los argentinos, que cada vez más recurren a plataformas digitales para adquirir productos de consumo masivo.
Las farmacias también mostraron un comportamiento positivo, con un avance del 2,7% interanual. Estos dos canales —el digital y el farmacéutico— son los únicos que escaparon a la tendencia bajista del mes y sugieren que el gasto en salud y la conveniencia del canal online siguen ganando terreno frente al comercio tradicional.
Qué midió NielsenIQ y por qué difiere de Scentia
Un segundo relevamiento, elaborado por la consultora NielsenIQ, también registró una caída en el consumo masivo durante julio, aunque de menor magnitud. Según esa medición, la canasta relevada se contrajo un 0,7% interanual, y en el acumulado del año no registró variaciones. La diferencia con Scentia responde, en parte, a la composición de la canasta y a la metodología de relevamiento de cada firma.
Por canales, NielsenIQ identificó a los kioscos como el segmento más afectado, con una caída del 3,9% interanual. El canal tradicional —que incluye almacenes, tiendas de barrio y despensas— retrocedió un 3,2%. Las cadenas de supermercados y autoservicios cayeron un 0,6%, mientras que las perfumerías bajaron un 0,4%. El único segmento con crecimiento fue el de autoservicios independientes con menos de tres sucursales, que avanzó un 10% frente a julio del año anterior.
El debate político: Milei y los máximos históricos del consumo privado
Los datos de consumo masivo se conocieron un día después de que el presidente Javier Milei afirmara, durante su discurso en el Council of the Americas, que «el consumo privado está en máximos históricos, igual que el PBI, igual que las exportaciones». El mandatario también cuestionó las mediciones basadas en encuestas y las calificó de poco confiables, en referencia a relevamientos que contradicen esa lectura oficial.
La aparente contradicción entre los datos del Gobierno y los de las consultoras tiene una explicación técnica. El Ejecutivo utiliza la metodología de cuentas nacionales del Indec, que mide el consumo privado de forma mucho más amplia: incluye turismo en el exterior, bienes importados, servicios públicos como gas, electricidad y agua, nafta, y servicios financieros y de salud. Ese indicador creció un 7,9% en 2025, pero no refleja necesariamente lo que ocurre en las góndolas del mercado interno.
Consumo interno vs. consumo privado: una distinción clave
La diferencia conceptual entre consumo masivo y consumo privado es fundamental para entender el debate. Mientras que el primero mide las ventas de productos de uso cotidiano —alimentos, bebidas, artículos de limpieza e higiene personal— en comercios físicos y digitales, el segundo es un agregado macroeconómico que captura una porción mucho más amplia de la actividad económica de los hogares.
Esto implica que es perfectamente posible que el consumo privado crezca en términos de cuentas nacionales mientras que las ventas en almacenes, supermercados y kioscos caigan. El gasto en servicios, en turismo o en bienes importados puede compensar la retracción en el consumo de productos básicos. Sin embargo, para millones de familias argentinas, la experiencia cotidiana del consumo se mide en las góndolas, y allí los números siguen siendo negativos.
Perspectivas para los próximos meses
La leve desaceleración en la caída interanual del consumo masivo podría interpretarse como una señal incipiente de estabilización, aunque los especialistas advierten que es prematuro hablar de recuperación. La evolución dependerá de variables como la inflación, el poder adquisitivo de los salarios reales y la dinámica del empleo en los próximos meses.
El crecimiento sostenido del canal digital y la resiliencia de los autoservicios independientes de menor escala son datos que merecen seguimiento, ya que podrían anticipar cambios en los patrones de compra. Por ahora, el consumo masivo sigue en terreno negativo y el debate entre las cifras oficiales y las mediciones privadas promete mantenerse en el centro de la discusión económica argentina.
