G20: Bessent abrió con alerta por deuda global y Caputo expone el plan Milei
El secretario del Tesoro de EE.UU. advirtió que el mundo está inundado de deuda y llamó al crecimiento. Caputo participa con agenda clave.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, abrió la reunión de ministros de Finanzas del G20 en Asheville con un diagnóstico contundente: el endeudamiento global es insostenible y solo el crecimiento económico puede resolverlo. El ministro argentino Luis Caputo participa del encuentro y expondrá sobre el programa económico de la administración Milei ante sus pares internacionales.
Bessent en el G20: el crecimiento como única salida a la deuda global
La reunión de ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales del G20 arrancó este lunes en Asheville, Carolina del Norte, con un mensaje directo de Scott Bessent: «El mundo está inundado de deuda y la única forma de salir de esto es crecer». El funcionario de Donald Trump sostuvo que el endeudamiento acumulado tras la crisis financiera global y la pandemia exige una expansión sostenida de la actividad económica para poder ser enfrentado.
Bessent encuadró su intervención en un contexto de alta incertidumbre internacional. Estados Unidos carga con una deuda pública de alrededor de 40 billones de dólares y enfrenta la posibilidad de cerrar el ejercicio fiscal 2026 con un déficit de 2 billones de dólares. Aun así, el secretario del Tesoro aseguró que existe una recepción favorable entre los participantes del G20 a la propuesta de Washington centrada en el crecimiento.
La metáfora del médico de urgencias y la herencia de Biden
Para describir el estado de la economía estadounidense al inicio de la gestión Trump, Bessent recurrió a una imagen médica: «A veces digo que me siento como un médico de urgencias, y la economía es el paciente, y el pueblo estadounidense fue atropellado por un camión». El funcionario apuntó directamente a la administración de Joe Biden como responsable del deterioro, afirmando que «nos dejaron un desastre».
Sin embargo, Bessent consideró que la etapa más crítica ya fue superada. Según su diagnóstico, la administración Trump habría completado la fase de estabilización y se encontraría ahora en un proceso de recuperación, con ingresos reales en alza. El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, acompañó ese planteo y sostuvo que el escenario actual está marcado por un aumento de la inversión global, definiendo el momento como «un nuevo período de crecimiento secular».
Luis Caputo en el G20: la agenda argentina y el programa Milei
El ministro de Economía argentino, Luis Caputo, viajó a Asheville junto al presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y el secretario de Política Económica, José Luis Daza. La delegación argentina participa de las discusiones sobre evolución de la economía mundial, deuda soberana, desequilibrios globales, educación financiera y fraude.
Uno de los momentos centrales de la agenda de Caputo es la sesión dedicada al crecimiento, donde será uno de los principales oradores. Allí está previsto que exponga las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei y presente la estabilidad macroeconómica como condición previa para un crecimiento sostenido. El objetivo es mostrar ante sus pares del G20 el rumbo del programa económico de la administración libertaria.
Caputo busca reuniones clave con Bessent y el FMI
Entre los objetivos prioritarios de la delegación argentina figuraba mantener encuentros bilaterales con el propio Bessent y con Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional. La relación con el secretario del Tesoro estadounidense tiene especial relevancia para el gobierno de Milei: Bessent tuvo un papel activo en el respaldo de Washington al programa económico argentino y apoyó a la administración durante momentos de tensión financiera y política.
La presencia argentina en el G20 de Asheville se da en un momento en que el país busca consolidar su credibilidad ante los organismos multilaterales y los socios comerciales. La exposición de Caputo ante ministros de las principales economías del mundo representa una oportunidad para proyectar la imagen de un programa económico en vías de estabilización, con datos concretos sobre reducción del déficit y control de la inflación.
Irán, aranceles y tensiones comerciales en el centro del debate
Más allá del eje del crecimiento, la reunión del G20 se desarrolla en un contexto internacional especialmente complejo. La guerra entre Estados Unidos e Irán ocupa un lugar central en las discusiones, tanto por su impacto en los mercados energéticos como por la ofensiva de sanciones impulsada por Washington. Bessent fue designado por Trump para liderar la estrategia económica contra Teherán y advirtió que los países que continúen comerciando con Irán podrían quedar excluidos del sistema financiero occidental.
El otro gran eje de tensión es la política arancelaria de Trump, que generó fricciones incluso con aliados occidentales como Canadá. Estados Unidos pretende que el G20 avance en desregulación y reducción de desequilibrios comerciales, pero la ofensiva arancelaria de la Casa Blanca complica el consenso. El G20, creado tras la crisis financiera asiática de 1997-1998, reúne a 19 países más la Unión Europea y la Unión Africana, con el mandato de fortalecer la estabilidad económica global.
Qué se discute en Asheville: los ejes del encuentro
La agenda del encuentro abarca una serie de temas de alta sensibilidad para la economía internacional. Entre los principales puntos que se debaten en la reunión de ministros de Finanzas del G20 se destacan:
Deuda soberana y sostenibilidad fiscal en economías emergentes y desarrolladas.
Desequilibrios comerciales globales y el impacto de los aranceles estadounidenses.
Sanciones económicas contra Irán y su efecto sobre los mercados energéticos.
Estrategias de crecimiento como respuesta al endeudamiento acumulado post-pandemia.
Educación financiera y prevención del fraude en el sistema financiero internacional.
