Mora crediticia en Argentina: CAME contradice a Javier Milei sobre el endeudamiento
La CAME afirmó que la mora crediticia se quintuplicó en 18 meses por pérdida de poder adquisitivo, no por compra de televisores como dijo Milei.

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa salió a contradecir al presidente Javier Milei tras sus declaraciones sobre el aumento de la morosidad crediticia en el país. Mientras el mandatario atribuyó el fenómeno a la compra de electrodomésticos para el Mundial 2026, la entidad empresarial señaló que la causa real es la pérdida del poder adquisitivo y la incapacidad de los salarios para cubrir gastos básicos como alimentos y medicamentos.
La mora crediticia se quintuplicó en 18 meses
El indicador de mora total del crédito a personas registró un deterioro sostenido y alarmante en la Argentina. Según datos relevados por la entidad, en diciembre de 2024 la mora representaba el 3,6% del crédito total; un año después había trepado al 12,6%, y en junio de 2025 alcanzó el 17,5%. En apenas 18 meses, el índice se multiplicó por 4,9, acumulando 20 meses consecutivos de deterioro. En la comparación interanual, el salto fue de 10,5 puntos porcentuales.
Este escenario ubica a miles de familias argentinas en una situación financiera crítica. El pago de deudas con entidades financieras ya equivale al 24% de la masa salarial, y al sumar los gastos fijos del hogar, una familia promedio tiene comprometido casi el 50% de sus ingresos. La cifra refleja una presión estructural que va mucho más allá de decisiones de consumo discrecional.
CAME vs. Milei: dos lecturas opuestas sobre el endeudamiento
El presidente Javier Milei ofreció su propia interpretación del fenómeno durante un discurso en la Bolsa de Comercio de Rosario. «Se compraron televisores para ver el Mundial y después veían si pagaban o no», afirmó el mandatario, encuadrando el problema como una cuestión de decisiones individuales entre privados y descartando cualquier responsabilidad del Estado en el proceso.
Sin embargo, el vocero de la CAME, Salvador Femenía, rechazó esa lectura en declaraciones a Radio Rivadavia. Para la entidad que agrupa a medianas empresas de todo el país, el origen del endeudamiento masivo está en la pérdida del poder adquisitivo, el atraso salarial respecto al costo de vida y la retracción del consumo. «Cuesta mucho llegar a fin de mes, el sueldo evidentemente no alcanza. Hay una restricción de ingresos en la clase media trabajadora», sostuvo Femenía.
Alimentos y medicamentos, los rubros que sostienen el gasto con deuda
Uno de los puntos más contundentes del diagnóstico de la CAME es que el endeudamiento no responde a compras suntuarias sino a necesidades básicas. Según Femenía, los únicos sectores que logran mantenerse son los vinculados a alimentos, bebidas y farmacia, mientras que el resto del comercio minorista enfrenta caídas sostenidas en las ventas.
«Vemos que apenas se mantienen los que tienen que ver con lo básico, y al resto realmente le cuesta mucho mantenerse», explicó el vocero. Esta dinámica implica que una parte significativa de las familias está utilizando el crédito —tarjetas, financiamiento de proveedores o préstamos— para cubrir gastos que históricamente se pagaban con ingresos corrientes, lo que agrava el ciclo de endeudamiento.
El impacto en las pymes: cierres, embargos y plazos extendidos
La crisis de mora no afecta únicamente a las familias. Las pequeñas y medianas empresas que operan para el mercado interno también sufren las consecuencias de la caída del consumo. Según Femenía, la cadena de efectos es clara: el mercado interno no tracciona al minorista, y el minorista no genera demanda suficiente para sostener a los proveedores. Esto se traduce en plazos de cobro más largos, dificultades financieras y acumulación de deudas tributarias.
La situación se agrava por la presión de organismos de recaudación. «Aparte de todas estas dificultades, se están sufriendo embargos por parte de ARCA», advirtió el representante de la CAME, en referencia a la agencia recaudadora. La entidad llegó a solicitar formalmente la implementación de un plan de pagos especial para pymes que permita aliviar la carga acumulada. Además, Femenía señaló que los altos costos logísticos y la presión tributaria están asfixiando a las pequeñas empresas, provocando cierres de comercios y pérdida de empleos genuinos.
Tasas, paritarias y el rebote que no alcanzó
La CAME también ofreció una explicación sobre la dinámica temporal del endeudamiento. Según Femenía, entre fines de 2024 y los primeros meses de 2025 hubo un rebote económico que impulsó el uso del crédito. Muchas familias y empresas recurrieron a las tarjetas y al financiamiento para sostener el consumo en ese período. Sin embargo, ese impulso se revirtió rápidamente por la suba de tasas de interés y los límites impuestos a las negociaciones paritarias.
«El crédito es una gran herramienta para impulsar el consumo, pero después de ahí se vino un proceso que tuvo que ver con suba de tasas y con límite a las paritarias», explicó el vocero. Esa combinación dejó a muchos deudores sin capacidad de repago, alimentando el espiral de mora que hoy preocupa al sector privado y que la CAME considera incompatible con el discurso oficial de recuperación económica.
Locales vacíos y un relato de recuperación que no convence al sector
El cierre del análisis de la CAME fue contundente respecto al contraste entre el discurso gubernamental y la realidad del comercio. Femenía afirmó que los locales vacíos «cada vez son más» en centros comerciales del AMBA y del interior de la provincia de Buenos Aires, y que los nuevos emprendimientos que abren no compensan ni en cantidad ni en calidad a los que cierran.
«Nosotros, lo que es el sector que representamos, no lo estamos viendo de esta manera, de ninguna manera», dijo el vocero en referencia al relato oficial de reactivación. La entidad también cuestionó la falta de incentivos estatales como un factor que impide que la actividad económica repunte de manera genuina y sostenida. Para la CAME, sin una mejora real en los ingresos de los trabajadores y sin políticas de apoyo al mercado interno, el ciclo de endeudamiento y mora difícilmente se revertirá en el corto plazo.
