L-Gante reveló el episodio traumático con su tío que lo marcó a los 13 años
L-Gante confesó en Podemos Hablar que su tío lo introdujo a las drogas a los 13 años, un episodio traumático que lo marcó de por vida.

El cantante de cumbia 420 Elián Valenzuela, conocido como L-Gante, reveló por primera vez en televisión un episodio traumático que vivió durante su adolescencia. En el programa Podemos Hablar de Telefe, el artista contó que su tío lo expuso a las drogas cuando tenía apenas 13 años, una experiencia que, según sus propias palabras, lo marcó profundamente y con la que tuvo que luchar durante años.
L-Gante y el episodio traumático que nunca había contado
El sábado por la noche, L-Gante se sentó frente a las cámaras de Podemos Hablar, el ciclo de Telefe conducido por Andy Kusnetzoff, y sorprendió a todos con una revelación que nunca había hecho públicamente. El cantante de cumbia 420, cuyo nombre real es Elián Valenzuela, describió con detalle una situación que vivió a los 13 años y que dejó una huella imborrable en su vida. La confesión llegó en un contexto de charla distendida, pero el peso de lo relatado fue contundente.
El disparador fue una pregunta de Marta Fort, también invitada al programa, quien le consultó por su momento más «heavy». Sin dudar, L-Gante tomó la palabra y comenzó a narrar una historia que involucra a un familiar directo: su tío, quien fue a vivir con su familia tras separarse de su pareja. Lo que parecía una situación cotidiana se convirtió, según el artista, en uno de los episodios más oscuros de su infancia.
Cómo su tío lo introdujo a las drogas siendo adolescente
Según relató L-Gante, todo ocurrió apenas dos o tres días después de que su tío comenzara a convivir con la familia. Una mañana, el familiar lo despertó con la excusa de traerle el desayuno. Al llegar al comedor, el joven de 13 años encontró algo que nunca antes había visto: una línea de droga sobre un plato. «Yo nunca había probado eso… lo probé», admitió el cantante frente a las cámaras, con una honestidad que generó un silencio profundo en el estudio.
El relato dejó en evidencia la vulnerabilidad de un niño expuesto a una situación para la que no estaba preparado ni tenía herramientas para resistir. L-Gante explicó que en ese momento no comprendió del todo lo que estaba pasando, pero que con el paso del tiempo fue tomando conciencia del daño que ese episodio le había causado. «A los 13, 14 años fui creciendo y lo entendí bastante», señaló el artista, quien además reconoció que esa experiencia le costó mucho superar.
El impacto a largo plazo: «Me ha costado luchar con eso»
Uno de los aspectos más significativos de la confesión de L-Gante fue su reconocimiento explícito de que ese episodio traumático no quedó en el pasado sin consecuencias. «Me ha costado luchar con eso. Eso me ha marcado», afirmó el cantante, dejando entrever que la lucha contra las adicciones o sus efectos fue parte de su historia personal durante años. La frase resonó con fuerza, especialmente considerando que L-Gante es una figura pública que ha sido vinculada en distintas ocasiones a polémicas relacionadas con el consumo de sustancias.
El artista, que nació en General Rodríguez y se convirtió en uno de los referentes del género RKT en Argentina, construyó su carrera desde muy joven y en contextos sociales complejos. Su historia de vida, marcada por la pobreza y la falta de oportunidades, ahora suma este capítulo que él mismo eligió hacer público, posiblemente como una forma de procesar y visibilizar una realidad que afecta a muchos jóvenes en situaciones similares.
La reacción del público y el contexto del programa
La revelación de L-Gante en Podemos Hablar generó una fuerte repercusión tanto en el estudio como en las redes sociales. El programa, que se emite los sábados por la noche en Telefe, es conocido por propiciar confesiones íntimas entre sus invitados gracias a su formato de conversación grupal. En esta oportunidad, la dinámica funcionó: la pregunta de Marta Fort abrió una puerta que el cantante decidió cruzar por primera vez frente a las cámaras.
El episodio también puso sobre la mesa una problemática social de enorme relevancia: la exposición de menores a las drogas dentro del propio entorno familiar. Según datos del Observatorio Argentino de Drogas, el consumo problemático de sustancias tiene su inicio, en muchos casos, durante la adolescencia temprana, y la influencia de adultos cercanos es uno de los factores de riesgo más determinantes. La historia de L-Gante, aunque personal, refleja una realidad que trasciende su caso individual.
L-Gante, entre la exposición mediática y las polémicas recientes
Más allá de la confesión sobre su episodio traumático, L-Gante también fue consultado durante la semana por cronistas sobre otros temas de actualidad del espectáculo. En particular, opinó sobre el cruce mediático entre Mauro Icardi y Benjamín Vicuña, luego de que el futbolista publicara un polémico posteo en redes sociales. El cantante cuestionó la contundencia de los ataques virtuales e insinuó que los planteos del delantero suelen quedar limitados al terreno digital, sin mayores consecuencias reales.
Esta faceta de L-Gante como comentarista de la farándula convive con su imagen de artista que creció en condiciones adversas y que hoy ocupa un lugar destacado en la música popular argentina. Con millones de seguidores en redes sociales y una carrera que lo llevó a colaborar con figuras internacionales, el cantante sigue siendo una de las personalidades más comentadas del país. Su aparición en Podemos Hablar sumó un nuevo capítulo a una historia de vida que, según él mismo admitió, todavía carga con las marcas del pasado.
Un testimonio que abre el debate sobre la protección de los adolescentes
La decisión de L-Gante de hacer pública esta experiencia no es un hecho menor. En un contexto en el que las figuras públicas suelen resguardar sus historias más dolorosas, el cantante eligió la exposición como herramienta. Ya sea como catarsis personal o como mensaje hacia sus seguidores —muchos de ellos jóvenes de sectores populares—, el relato tiene un valor simbólico que va más allá del entretenimiento televisivo.
El episodio invita a reflexionar sobre la responsabilidad de los adultos en el entorno de los menores y sobre la importancia de contar con redes de contención familiares e institucionales. L-Gante sobrevivió a esa experiencia y construyó una carrera, pero su propio testimonio deja claro que las marcas de la infancia no desaparecen fácilmente. «Aparte que me ha costado luchar con eso», repitió el artista, como si quisiera asegurarse de que nadie subestimara el peso de lo que vivió a los 13 años.
