Turquía pidió a Interpol la captura de Netanyahu por genocidio
Turquía solicitó a la Interpol una notificación roja contra Netanyahu por genocidio y el ataque a la flotilla humanitaria hacia Gaza.

Turquía escaló su ofensiva legal contra Israel al solicitar formalmente a la Interpol una orden de captura internacional contra el primer ministro Benjamin Netanyahu. La acusación incluye genocidio, crímenes de lesa humanidad y la intervención armada contra la Flotilla Global Sumud en aguas internacionales, en el marco de un proceso judicial activo en Estambul.
El ministro de Justicia turco, Akın Gürlek, anunció este viernes que su cartera remitió al Ministerio del Interior la solicitud formal para emitir una notificación roja de la Interpol contra el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y el comandante de la Armada israelí Afek Moskovitch. La documentación fue trasladada simultáneamente al Ministerio de Exteriores de Turquía para avanzar en el proceso internacional.
La medida se enmarca en un proceso judicial que se lleva adelante en la 11ª Corte Penal de Estambul, donde 35 personas están siendo procesadas, entre ellas Netanyahu y Moskovitch. El pasado 14 de julio, ese tribunal ya había emitido órdenes de arresto contra ambos, lo que motivó al Ministerio de Justicia a dar el siguiente paso y recurrir a los mecanismos de cooperación policial internacional.
El ataque a la flotilla humanitaria, en el centro del caso
El proceso judicial turco tiene como eje central la intervención armada israelí contra la Flotilla Global Sumud, una iniciativa civil internacional que zarpó en septiembre de 2025 con activistas de más de 40 países. Su objetivo era romper el bloqueo naval israelí sobre Gaza y entregar ayuda humanitaria al territorio palestino. La mayoría de las embarcaciones fue interceptada en aguas internacionales por fuerzas israelíes, que detuvieron temporalmente a cientos de participantes.
Varios activistas liberados denunciaron haber sufrido torturas y malos tratos durante su detención. Entre los casi cincuenta turcos que participaron de la flotilla, algunos de esos testimonios fueron clave para impulsar la causa penal en Estambul. Gürlek subrayó que el proceso judicial «sigue con determinación» y que Turquía utilizará «todas las posibilidades del derecho nacional e internacional» para llevar a los responsables ante la justicia.
Cargos por genocidio y crímenes de lesa humanidad
Los cargos imputados a Netanyahu y Moskovitch son de extrema gravedad: genocidio, crímenes de lesa humanidad, privación ilegal de la libertad, lesiones intencionales, tortura, daños a la propiedad, saqueo y secuestro de vehículos de transporte. Todos ellos vinculados a la intervención armada contra civiles que transportaban ayuda humanitaria y a la detención de los activistas de la flotilla.
Este proceso se suma a una causa más amplia iniciada en noviembre de 2025, cuando la Fiscalía turca ordenó la detención de Netanyahu y otros 36 altos funcionarios israelíes. Entre los acusados figuran el ministro de Defensa Israel Katz, el ministro de Seguridad Nacional Itamar Ben-Gvir, el jefe del Estado Mayor Eyal Zamir y el excomandante de las Fuerzas Navales David Saar Salama. La imputación también abarca los bombardeos contra hospitales en Gaza y el asesinato de la niña Hind Rajab en enero de 2024.
La respuesta de Netanyahu y la escalada diplomática
La reacción del gobierno israelí no tardó en llegar. La oficina de Netanyahu publicó un comunicado en el que calificó al presidente turco Recep Tayyip Erdogan de «dictador antisemita que ha masacrado a kurdos, acoge a terroristas de Hamás, ocupa la mitad de Chipre y encarcela un número récord de periodistas y políticos opositores». El texto también advirtió que Israel «no tolerará» los intentos de Turquía de expandir su presencia militar en Siria hacia la frontera israelí.
El anuncio turco se produce en un contexto de fuerte tensión bilateral. A principios de esta semana, el Ejército israelí bombardeó la base de Abu Duhur, en la provincia siria de Idlib, fronteriza con Turquía, argumentando que el despliegue de tropas turcas en esa zona rompería el statu quo en materia de seguridad regional. Israel aseguró haber advertido «repetidamente» a Siria sobre esta situación, sin obtener respuesta.
El conflicto en Gaza como telón de fondo
Desde el ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023 y el inicio de la ofensiva israelí sobre Gaza, Turquía ha intensificado progresivamente su apoyo a la causa palestina. En los primeros meses del conflicto, Ankara retiró a su embajador de Tel Aviv como señal de protesta. Desde entonces, la relación entre ambos países no ha hecho más que deteriorarse, con acusaciones cruzadas y tensiones diplomáticas en múltiples frentes.
El presidente turco Erdogan ha reafirmado en múltiples ocasiones que su país no aceptará «una política de genocidio» en Gaza y que seguirá siendo «firme al lado del pueblo palestino». En ese marco, la solicitud a la Interpol representa la escalada legal más significativa hasta el momento en la estrategia turca de presión sobre el gobierno de Netanyahu, y marca un precedente en el uso de mecanismos internacionales de cooperación judicial en el contexto del conflicto en Medio Oriente.
El rol de Siria y la dimensión regional del conflicto
La tensión entre Turquía e Israel también tiene una dimensión regional que involucra a Siria. El presidente sirio Ahmad al Sharaa reveló en julio, en una entrevista con Al Jazeera, que busca alcanzar un acuerdo de seguridad con Israel, con la esperanza de que sirva como base para una paz más amplia. Sin embargo, aclaró que eso no implicaría resignar la soberanía siria sobre los Altos del Golán, ocupados por Israel desde 1973.
En ese escenario, Israel publicó un video en el que sostiene que Turquía busca expandir su presencia militar en Siria hacia su frontera, y que actuó de forma preventiva para evitar una escalada. La combinación de la causa judicial en Estambul, el conflicto en Gaza y las tensiones en territorio sirio configura un panorama de alta complejidad geopolítica en el que Turquía e Israel se posicionan como actores cada vez más antagónicos en la región.
