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Internacional

Zelensky advierte que el espacio aéreo ruso ya no es seguro

Zelensky alertó que el cielo sobre Rusia es territorio de drones y no de aviación civil, generando cancelaciones y revisión de rutas internacionales.

Por Coco Internacionales

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Zelensky advierte que el espacio aéreo ruso ya no es seguro

El presidente ucraniano Volodímir Zelensky lanzó una contundente advertencia a las aerolíneas que operan en el espacio aéreo ruso: el conflicto bélico convierte esas rutas en zonas de riesgo creciente. Su mensaje, difundido en la red social X, encendió alarmas en la industria aeronáutica internacional y derivó en cancelaciones concretas de vuelos.

Zelensky declara el espacio aéreo ruso zona de drones

En una serie de publicaciones en X, Volodímir Zelensky fue categórico: "El cielo sobre Rusia está actualmente reservado para los drones. No para la aviación civil". El mandatario ucraniano advirtió que la presencia de vehículos aéreos no tripulados se intensificará mientras continúe el conflicto con Moscú, y llamó a aerolíneas y gobiernos aliados a reconsiderar sus rutas y protocolos de seguridad ante el nuevo escenario. La frase que más resonó en los medios internacionales fue su afirmación de que "los días seguros del espacio aéreo ruso son cosa del pasado", una declaración que activó alertas en aeropuertos y salas de operaciones de compañías aéreas de todo el mundo.

El presidente ucraniano aclaró, sin embargo, que Ucrania no tiene intención de atacar aeronaves civiles. Su objetivo, según explicó, es presionar a Rusia en el plano militar y logístico, no generar víctimas entre pasajeros inocentes. Aun así, la advertencia fue suficiente para que varias empresas del sector comenzaran a evaluar la viabilidad de mantener sus operaciones en ese corredor aéreo.

Cancelaciones de vuelos: Pegasus suspende 12 conexiones con Rusia

La primera respuesta concreta del sector privado llegó desde Turquía. La aerolínea Pegasus decidió cancelar un total de 12 vuelos entre territorio turco y Rusia: seis con destino a Moscú y otros seis en sentido inverso. La medida fue confirmada desde el aeropuerto Vnúkovo, uno de los principales hubs de la capital rusa, donde los pasajeros afectados recibieron la opción de reprogramar sus pasajes o solicitar el reembolso completo del importe abonado.

A pesar de la cancelación de Pegasus, otras compañías aéreas optaron por mantener sus operaciones con normalidad, al menos en una primera instancia. El mismo aeropuerto Vnúkovo registró la llegada de al menos 16 aviones procedentes de Turquía durante esa jornada, lo que refleja que la respuesta del sector no fue uniforme. La disyuntiva entre riesgo operativo y rentabilidad comercial quedó expuesta con claridad ante la opinión pública internacional.

Reacción de Rusia y postura de China ante la crisis aérea

La advertencia de Zelensky no tardó en generar una respuesta desde el Kremlin. El presidente ruso Vladímir Putin calificó las declaraciones del mandatario ucraniano como «terrorismo de Estado» y advirtió que Moscú tomará medidas si se producen incidentes vinculados a las amenazas anunciadas. La retórica escaló rápidamente en ambos bandos, generando mayor incertidumbre en los mercados de aviación y entre los operadores logísticos que dependen de esas rutas.

Desde Beijing, la postura fue diferente. China llamó a la calma y reiteró su posición de privilegiar el diálogo y la negociación diplomática como única vía válida para resolver la crisis entre Moscú y Kiev. El llamado chino, aunque esperado dado su rol habitual de mediador informal en el conflicto, no tuvo impacto inmediato en las decisiones operativas de las aerolíneas ni en la posición de las partes en conflicto.

El Ministerio de Transporte ruso activa coordinación con Defensa

En el plano institucional ruso, el ministro de Transporte Andréi Nikitin confirmó que su cartera trabaja de manera coordinada con el Ministerio de Defensa para implementar medidas orientadas a "la prevención de las amenazas a la comunicación aérea". La declaración oficial reconoció implícitamente que el escenario de riesgo es real y que requiere una respuesta interministerial, aunque no se brindaron detalles sobre las acciones concretas que se adoptarán.

La coordinación entre ambas carteras sugiere que Rusia evalúa tanto medidas defensivas en su espacio aéreo como protocolos de contingencia para garantizar la continuidad de vuelos comerciales en un contexto de creciente actividad de drones. Sin embargo, la falta de transparencia sobre esas medidas genera mayor incertidumbre entre los operadores internacionales que aún mantienen rutas activas sobre territorio ruso.

Zelensky y el respeto a los ceses pactados con Estados Unidos

En su comunicación pública, Zelensky también aprovechó para destacar el comportamiento de Ucrania frente a los pedidos de sus aliados. Según el mandatario, cuando Estados Unidos solicitó pausas en las operaciones sobre Moscú y San Petersburgo durante los días 25, 26 y 27 de agosto, Ucrania respetó ese cese de manera efectiva. El dato fue presentado como evidencia de que Kiev actúa con responsabilidad y busca evitar bajas civiles, incluso en el marco de una ofensiva que busca presionar militarmente a Rusia.

El argumento de Zelensky apunta a diferenciar la estrategia ucraniana de lo que Moscú denomina terrorismo, y a reforzar la legitimidad de sus acciones ante la comunidad internacional. La advertencia sobre el espacio aéreo ruso, en ese contexto, funciona también como un mensaje político: Ucrania tiene capacidad de afectar la logística y la economía rusas sin necesidad de atacar objetivos civiles directamente. La presión sobre las aerolíneas que aún operan en ese corredor es, en sí misma, parte de esa estrategia.

Impacto global en la industria aeronáutica y perspectivas

La advertencia de Zelensky reavivó un debate que ya había surgido tras la invasión rusa de febrero de 2022, cuando numerosas aerolíneas occidentales cerraron sus rutas sobre Rusia. En aquel momento, compañías de Europa y América del Norte dejaron de sobrevolar el territorio ruso, lo que implicó un aumento significativo en los tiempos de vuelo y los costos operativos en rutas hacia Asia. Algunas aerolíneas de países no alineados con las sanciones occidentales, como las turcas, las chinas y varias del sudeste asiático, continuaron utilizando ese espacio aéreo.

Ahora, con la escalada de la actividad de drones ucranianos sobre territorio ruso, esas compañías enfrentan una presión renovada para revisar sus decisiones. La cancelación de Pegasus puede ser el primer eslabón de una cadena de ajustes operativos que afecte a decenas de rutas y a millones de pasajeros. La industria aeronáutica global observa con atención la evolución del conflicto, consciente de que cada escalada militar tiene consecuencias directas sobre la conectividad aérea internacional y sobre la percepción de riesgo en zonas de conflicto activo.