Kicillof cuestionó en Nueva York el "milagro económico" de Milei
El gobernador bonaerense habló en un desayuno con el alcalde Mamdani y negó que exista un milagro económico en la Argentina de Milei.

El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, participó de un desayuno de alto nivel organizado por el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, donde rechazó la idea de un milagro económico en la Argentina y describió una situación de crisis con pérdida de empleos, cierre de empresas y caída de salarios.
Kicillof eligió un escenario internacional para desarmar uno de los relatos centrales del Gobierno nacional. En el desayuno organizado por Mamdani, el gobernador bonaerense sostuvo que la supuesta recuperación económica que se difunde en foros globales no se condice con lo que ocurre en el país. "No solo no hay un milagro, sino que estamos sufriendo una verdadera catástrofe", afirmó ante un auditorio de referentes políticos internacionales.
La frase apuntó directamente contra la narrativa que el propio Javier Milei y su equipo económico intentaron consolidar en distintos foros internacionales durante los últimos meses. Para Kicillof, ese relato de milagro económico esconde una realidad muy distinta, marcada por el deterioro de las condiciones de vida de buena parte de la población.
El milagro económico que Kicillof pone en duda
El gobernador fue puntual en su diagnóstico. Según describió, la Argentina atraviesa un proceso de pérdida de empleos, con empresas que cierran de manera cotidiana y una caída sostenida de los salarios reales. Esa combinación, dijo, empeora día a día la calidad de vida de la gente.
El contraste que buscó marcar Kicillof es explícito: mientras el discurso oficial habla de estabilización y de un supuesto milagro económico, los indicadores sociales que él enumeró muestran un escenario de retroceso. No mencionó cifras oficiales durante su intervención, pero insistió en que la tendencia es continua y no un fenómeno aislado.
Cierre de empresas y salarios a la baja
Uno de los ejes de su exposición fue el impacto en el tejido productivo. Habló de empresas que cierran todos los días, un fenómeno que, según su planteo, no se explica por factores externos sino por las decisiones de política económica del Gobierno nacional.
A eso sumó la caída de los salarios, que combinada con el cierre de fuentes de trabajo configura, en su lectura, un cuadro de deterioro social sostenido. Esa fue la base sobre la que construyó su crítica al relato de recuperación que circula en medios y foros internacionales.
Un nuevo orden mundial en discusión
Kicillof no limitó su intervención a la coyuntura argentina. Planteó que el mundo atraviesa un cambio de orden global acompañado de una revolución tecnológica profunda, y que ese proceso todavía no tiene un rumbo definido. Según su visión, ahí reside una oportunidad para países como la Argentina.
El gobernador remarcó que el país cuenta con capacidades científicas e industriales suficientes para posicionarse en ese nuevo escenario mundial. El problema, sostuvo, es que el Gobierno de Milei no está aprovechando ese potencial.
Un plan de subordinación, según Kicillof
La crítica más dura del gobernador fue política. Consideró que la actual gestión nacional lleva adelante un plan de subordinación a las grandes potencias, en lugar de utilizar las ventajas comparativas del país para negociar en mejores condiciones dentro del nuevo mapa geopolítico.
Esa subordinación, explicó, termina desaprovechando oportunidades concretas que podrían surgir de la reconfiguración tecnológica e industrial en curso. Para Kicillof, la Argentina tiene con qué competir, pero las decisiones de política exterior y económica del oficialismo van en sentido contrario.
El encuentro convocado por Mamdani
El desayuno de alto nivel fue organizado por Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York, con el objetivo de generar un espacio de diálogo entre dirigentes de distintos países. Kicillof definió el encuentro como una instancia para pensar, desde los pueblos y de manera conjunta, un orden mundial distinto.
Según planteó, ese nuevo orden todavía está por escribirse y debería contemplar tres ejes: La justicia social como principio rector de las políticas públicas.La soberanía de los países frente a la presión de las grandes potencias.Una mayor igualdad entre naciones y dentro de cada sociedad.
La intervención de Kicillof se dio en un contexto de tensión constante entre la gestión bonaerense y el Gobierno nacional, que en distintos foros internacionales viene defendiendo el rumbo económico como un caso de éxito. El cruce de versiones sobre el estado real de la economía argentina, con datos oficiales de un lado y testimonios de deterioro social del otro, sigue marcando la agenda política tanto dentro como fuera del país.
Las claves
- Axel Kicillof habló en un desayuno de alto nivel organizado por el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.
- El gobernador bonaerense afirmó que en la Argentina no hay un milagro económico sino una catástrofe.
- Según Kicillof, en el país se pierden miles de empleos, cierran empresas todos los días y caen los salarios.
- El gobernador sostuvo que Milei desaprovecha las capacidades científicas e industriales del país por un plan de subordinación a las grandes potencias.
- Kicillof planteó la necesidad de pensar un nuevo orden mundial basado en justicia social, soberanía y mayor igualdad.
Para entender
¿Qué dijo Kicillof sobre el milagro económico de Milei?
Sostuvo que no existe tal milagro y que, por el contrario, la Argentina sufre una catástrofe con pérdida de empleos, cierre de empresas y caída de salarios.
¿Dónde se realizó el desayuno donde habló Kicillof?
Fue en un desayuno de alto nivel organizado por Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York.
¿Qué crítica hizo Kicillof sobre la política exterior de Milei?
Dijo que el Gobierno lleva adelante un plan de subordinación a las grandes potencias que desaprovecha las capacidades científicas e industriales de la Argentina.
¿Qué propuso Kicillof para el nuevo orden mundial?
Planteó pensar en conjunto un orden mundial basado en la justicia social, la soberanía de los países y una mayor igualdad.
