Patricia Bullrich se distancia de Javier Milei por la morosidad crediticia
Patricia Bullrich cuestionó el costo financiero de los créditos y pidió a bancos y fintech que generen mecanismos de refinanciación para los deudores.

Patricia Bullrich, titular del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, se diferenció del discurso oficial al calificar el costo financiero total de los créditos como "un robo que no se puede permitir". Sus declaraciones se dan en un contexto en el que casi 6 millones de argentinos acumulan más de tres meses de atraso en el pago de sus deudas.
Bullrich cuestiona el costo financiero de los créditos
Durante la sesión del Senado, Patricia Bullrich planteó que la solución a la creciente morosidad debe partir de las propias entidades financieras que otorgan los préstamos. La senadora propuso que, antes de firmar cualquier contrato de crédito, el futuro deudor reciba una advertencia clara y visible sobre el costo financiero total que implicará ese endeudamiento. "Cuando uno mira la letra chica, se da cuenta del robo que se está haciendo", afirmó la titular del bloque libertario, en una postura que contrasta abiertamente con la del presidente Javier Milei.
La propuesta de Bullrich apunta a una mayor transparencia por parte de bancos y fintech. Según explicó, debería aparecer un aviso prominente —comparable al etiquetado frontal de alimentos— que indique con claridad cuánto terminará pagando quien solicite un préstamo. Puso un ejemplo concreto: si alguien se endeuda por 100.000 pesos, debería saber de antemano que podría terminar abonando 250.000 pesos. «Ese robo no se puede permitir», insistió.
La morosidad en cifras: casi 6 millones de argentinos en mora
El trasfondo de este debate es alarmante. Según los datos que circularon en el Congreso, casi 6 millones de argentinos acumulan más de tres meses de atraso en el pago de sus créditos, lo que representa aproximadamente el 12,8% de los deudores del sistema financiero. Esta cifra convirtió la morosidad en uno de los temas más urgentes de la agenda legislativa, con proyectos impulsados desde la oposición para amortiguar el fenómeno.
Frente a este escenario, el presidente Milei sostiene que nadie obligó a los deudores a endeudarse y que se trata de acuerdos entre privados. En la misma línea, el ministro de Economía, Luis Caputo, descartó que el Estado vaya a intervenir para aliviar la situación. Bullrich, en cambio, reconoció que el problema «preocupa» al oficialismo, aunque aclaró que la solución no puede recaer sobre el 87% de los argentinos que sí cumplió con sus obligaciones financieras.
Qué medidas propone Bullrich para los deudores
La senadora barajó distintas alternativas concretas para que las entidades financieras aborden la crisis de endeudamiento sin que el Estado deba intervenir directamente. Entre las opciones que mencionó se destacan:
Refinanciar las deudas existentes en condiciones más accesibles para los morosos.
Comprar la deuda de los clientes en situación crítica.
Generar nuevos préstamos con plazos más extensos que permitan reducir la carga mensual.
Implementar un sistema de alerta visible —un «pop» o cartel— que informe al solicitante cuánto pagará en total antes de aceptar el crédito.
Bullrich subrayó que son los bancos y las fintech los responsables de «generar mecanismos concretos de refinanciación, hacerse cargo y ayudar». En declaraciones a LN+, agregó que «hay muchas cosas para hacer» y que es necesario actuar «rápido».
El debate en el Congreso: oposición presiona por proyectos de alivio
La morosidad irrumpió con fuerza en ambas cámaras del Congreso. En el Senado, los legisladores del bloque justicialista Martín Soria, Ana Marks y Marcelo Lewandowski reclamaron el tratamiento de proyectos específicos para resolver el incremento del endeudamiento. Bullrich rechazó avanzar con esas iniciativas al considerarlas «políticamente injustas y moralmente imposibles de aceptar», argumentando que implicarían trasladar la carga a quienes no se endeudaron o ya pagaron sus deudas.
En Diputados, la situación también generó tensión. Durante la sesión del miércoles, los bloques opositores intentaron incorporar el endeudamiento familiar al debate, aunque sin éxito inmediato. Sin embargo, lograron reunir 133 votos afirmativos, lo que activó el anuncio de un pedido de sesión especial para el 9 de septiembre, con el objetivo de tratar, entre otros temas, los proyectos vinculados a la morosidad y el endeudamiento de las familias argentinas.
Patricia Bullrich y sus diferencias con el Gobierno de Milei
Las declaraciones de Bullrich sobre la morosidad representan un nuevo gesto de distanciamiento respecto al Gobierno. En los últimos meses, sus desmarques se habían concentrado en cuestiones institucionales, como la continuidad del entonces jefe de Gabinete Manuel Adorni en medio de una investigación sobre su patrimonio, o el pliego de María Verónica Michelli, candidata a jueza cuya postulación Milei impugnaba. Ahora, la senadora amplió su campo de crítica hacia la economía.
La semana pasada, Bullrich ya había pedido públicamente «más velocidad en los resultados» de la gestión para que los ciudadanos perciban mejoras en su economía cotidiana. Luego, en una reunión de Gabinete, sostuvo que el endeudamiento de las familias reduce el consumo y frena el despegue económico. Estas posiciones configuran un perfil cada vez más autónomo dentro del espacio libertario, en un contexto en el que la presión social por el costo del crédito y la morosidad no deja de crecer.
