El PRO ratifica un candidato propio en 2027 y descarta una alianza con LLA
El PRO confirmó que competirá con sello propio en 2027. Macri aparece como la figura central, pero la decisión aún no está tomada.

El PRO ratificó su intención de presentar un candidato propio en las elecciones de 2027 y descartó por ahora una alianza formal con La Libertad Avanza. El senador Martín Goerling, jefe de bancada del partido, también consideró improbable que prospere la eliminación de las PASO en el Congreso, donde el oficialismo no cuenta con mayoría suficiente.
El PRO apuesta a la identidad propia de cara a las elecciones 2027
La conducción del PRO dejó en claro que el partido no tiene intenciones de diluirse en otra fuerza política de cara a los comicios de 2027. El senador Martín Goerling, jefe de bancada del espacio, fue el encargado de transmitir ese mensaje con firmeza: el partido competirá con su propio sello y trabajará en la reconstrucción de su estructura territorial en todo el país. La prioridad, según explicó el legislador, es consolidar una identidad política independiente antes de pensar en alianzas o fórmulas compartidas.
Esta definición llega en un momento en que el PRO busca reposicionarse dentro del mapa político argentino, luego de haber acompañado en distintos tramos la gestión de Javier Milei sin integrar formalmente el gobierno. La dirigencia del partido entiende que mantener su autonomía es clave para no perder peso propio en el sistema político nacional.
Mauricio Macri, la figura central para encabezar la boleta
Dentro de las opciones que analiza la mesa ejecutiva del PRO, el nombre de Mauricio Macri aparece como la alternativa más fuerte para liderar la boleta en 2027. Sin embargo, desde el partido aclararon que la decisión dependerá de una definición personal del expresidente y del consenso interno del espacio. No se trata de una candidatura confirmada, sino de una posibilidad que el partido mantiene abierta.
En caso de que Macri opte por no postularse, la estructura partidaria buscará otras alternativas dentro de sus propias filas. La dirigencia subrayó que el proceso de selección será ordenado y que no se tomará ninguna decisión apresurada. El foco inmediato, insistieron, está puesto en el trabajo legislativo y en el fortalecimiento del armado territorial, no en definir nombres para una elección que todavía está a más de dos años de distancia.
El PRO rechaza eliminar las PASO y defiende la estabilidad electoral
Uno de los puntos más relevantes de las declaraciones de Goerling fue su posición respecto a la posible eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). El senador consideró improbable que el proyecto oficialista para suprimir ese mecanismo logre avanzar en el Congreso, dado que La Libertad Avanza no cuenta con una mayoría consolidada para imponer cambios en la normativa electoral.
Desde la conducción del PRO, además, se remarcó la importancia de mantener las reglas del juego vigentes. A través de resoluciones de su mesa ejecutiva, el partido sostuvo que modificar el sistema de votación de manera recurrente afecta la transparencia y la previsibilidad de los procesos democráticos. Esta postura coloca al PRO en una posición diferenciada respecto al oficialismo en un tema sensible para la institucionalidad del país.
Diálogo con La Libertad Avanza: apertura sin compromisos formales
En cuanto a la relación con La Libertad Avanza, el PRO reconoció que existe una mesa de diálogo abierta en la Casa Rosada y la valoró como un espacio positivo. No obstante, los referentes del partido fueron claros: ese intercambio no implica un acuerdo electoral ni una alianza formal en el horizonte inmediato. Según explicaron, aún resta mucho camino por recorrer antes de llegar a ese tipo de definiciones.
El bloque legislativo del PRO mantendrá su disposición para debatir iniciativas que considere beneficiosas para el país, pero sin resignar su autonomía política. Esta postura refleja una estrategia de doble vía: colaborar en el plano legislativo cuando los temas lo ameriten, pero preservar la identidad partidaria de cara al ciclo electoral que se avecina. La tensión entre cooperación y diferenciación seguirá siendo el eje de la relación entre ambas fuerzas.
Reconstrucción partidaria: el desafío interno del PRO
Más allá de la coyuntura electoral, el PRO enfrenta un desafío de fondo: reconstruir su estructura y su identidad luego de un período en el que parte de su electorado migró hacia La Libertad Avanza. La dirigencia es consciente de que recuperar ese espacio requiere trabajo territorial sostenido, presencia en los debates legislativos y una narrativa política propia que lo diferencie de otras fuerzas del centro-derecha.
El partido cuenta con representación en el Senado y en la Cámara de Diputados, lo que le permite mantener visibilidad en la agenda nacional. Sin embargo, los próximos meses serán determinantes para saber si el PRO logra consolidarse como una alternativa electoral competitiva o si la presión del escenario político lo empuja a buscar refugio en una coalición más amplia. Por ahora, la apuesta es clara: identidad propia, candidato propio y reconstrucción desde las bases.
