Zonas cálidas del norte: gobernadores exigen subsidios eléctricos permanentes
Los mandatarios del NOA y NEA acordaron con Caputo y Santilli ampliar los beneficios tarifarios, pero exigen que sean una política de Estado duradera.

Los gobernadores del norte argentino reclamaron que el nuevo esquema de subsidios eléctricos para zonas cálidas tenga continuidad jurídica garantizada. Tras reunirse con Luis Caputo y Diego Santilli, los mandatarios del NOA y el NEA respaldaron el acuerdo alcanzado, aunque advirtieron que sin un instrumento legal permanente el beneficio corre riesgo de repetir el ciclo de anuncios sin seguimiento.
El martes pasado, el ministro de Economía Luis Caputo y el coordinador de Gabinete Diego Santilli se sentaron con los gobernadores del norte del país para avanzar en la reforma de la ley de zonas frías. El resultado fue un acuerdo de base que amplía los límites de consumo eléctrico subsidiado para las regiones más calurosas del país, aunque los mandatarios dejaron en claro que el verdadero desafío es convertir esa medida en una política de Estado.
Según lo definido en la mesa de negociación, en las zonas muy cálidas el consumo cubierto por el subsidio pasaría de 300 a 550 kWh mensuales, mientras que en las zonas cálidas el techo subiría de 150 a 300 kWh. El beneficio regiría entre noviembre y abril, el período en que las facturas de electricidad se disparan en el NOA y el NEA debido al uso intensivo del aire acondicionado.
El reclamo central: continuidad jurídica para los beneficios tarifarios
El gobernador salteño Gustavo Sáenz fue uno de los más enfáticos en señalar que la historia de las compensaciones al norte es, en sus propias palabras, la de «beneficios que se anuncian, se aplican una temporada y se discontinúan sin aviso». Por eso, insistió en que el nuevo esquema debe nacer con un respaldo legal que le garantice permanencia en el tiempo, consigna La Nación.
En ese sentido, Sáenz planteó que la solución puede llegar «sea a través de una resolución, de una ley o de un decreto», pero con un instrumento que evite que la situación vuelva al punto de partida cada vez que cambia una gestión o una prioridad presupuestaria. La comparación que eligió para graficar la problemática fue directa: «Esto es como la coparticipación, que no se resuelve desde el 94».
Salta como caso testigo: millones propios para cubrir lo que la Nación no financia
Uno de los argumentos más concretos que aportó Sáenz fue el ejemplo de su propia provincia. Salta ya cuenta con un régimen propio de bonificación tarifaria para zonas cálidas, creado mediante el Decreto 50/23, que alcanza a unas 106.000 familias y le demandó al Tesoro provincial cerca de 1.800 millones de pesos por mes durante el último verano, lo que equivale a aproximadamente 9.000 millones de pesos anuales.
Con el nuevo acuerdo, el gobernador salteño busca extender el reconocimiento nacional a unas 140.000 familias de departamentos como Rivadavia, Orán, San Martín, Anta, General Güemes, Metán, Rosario de la Frontera y La Candelaria. Según estimó, el esquema acordado permitiría cubrir entre el 50 y el 80% del costo de la electricidad, dependiendo de la categoría de zona.
Quiénes participaron y qué representa este bloque político
Del encuentro del martes participaron, además de Sáenz, el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil; el de Chaco, Leandro Zdero; y el de Jujuy, Carlos Sadir. La Rioja estuvo representada por el ministro de Industria, Federico Bazán, y el secretario de Energía, Alfredo Pedrali, en lugar del gobernador Ricardo Quintela, quien mantiene una relación tensa con el gobierno de Javier Milei.
La presencia de mandatarios de distintos signos políticos refuerza el carácter transversal del reclamo. El norte argentino, que históricamente ha visto cómo sus necesidades energéticas quedaban en segundo plano frente a las prioridades de las zonas frías del sur, presenta en este caso un frente común que trasciende las diferencias partidarias.
La hoja de ruta: resolución primero, ley después
El mecanismo previsto para poner el beneficio en marcha antes del próximo verano es una resolución de la Secretaría de Energía, que permitiría activar el subsidio ampliado de manera inmediata. En paralelo, se trabajaría en una ley que consolide el esquema y le otorgue la estabilidad institucional que los gobernadores exigen.
Este doble carril —resolución de emergencia más legislación de fondo— busca evitar que las familias del norte lleguen a noviembre sin cobertura mientras se debate la norma definitiva en el Congreso. Sin embargo, los propios mandatarios advirtieron que una resolución sin ley de respaldo reproduce exactamente el problema que denuncian: medidas que dependen de la voluntad política del momento y no de un marco jurídico sólido.
Un debate histórico sobre la equidad energética en Argentina
El trasfondo del conflicto es más profundo que una discusión tarifaria. Sáenz lo resumió con claridad al señalar que «el país está dividido en tres partes: el norte, el centro y el sur», y que durante décadas el norte ha subsidiado indirectamente a las zonas frías sin recibir una compensación equivalente por sus propias necesidades climáticas.
La desigualdad energética entre regiones es un tema estructural que distintos gobiernos han abordado de manera parcial. Mientras las zonas frías cuentan con un régimen consolidado que reconoce el mayor consumo de calefacción, las regiones cálidas del NOA y el NEA han dependido de medidas ad hoc que no siempre llegaron a tiempo ni con el alcance necesario. El acuerdo alcanzado esta semana representa un avance, pero los gobernadores son claros: sin permanencia, no hay solución real.
