Donación de órganos: Buenos Aires iluminó sus monumentos de naranja
La Ciudad de Buenos Aires tiñó de naranja sus monumentos más icónicos para conmemorar el Día de la Persona Donante de Órganos cada 29 de agosto.

En la noche del sábado, la Floralis Genérica, el Puente de la Mujer, el Planetario Galileo Galilei y la Torre Espacial del Parque de la Ciudad de Buenos Aires se iluminaron de naranja. El Gobierno porteño impulsó la acción para conmemorar el Día de la Persona Donante de Órganos, rindiendo homenaje a quienes donaron y a las familias que tomaron esa decisión en medio del dolor.
Donación de órganos: cuatro monumentos porteños se tiñeron de naranja
Cada 29 de agosto, Argentina conmemora el Día de la Persona Donante de Órganos, una fecha que busca reconocer el valor de un gesto capaz de transformar el destino de quienes esperan un trasplante. Este año, la Ciudad de Buenos Aires volvió a utilizar el espacio público como herramienta de sensibilización, iluminando cuatro de sus monumentos más emblemáticos con el color naranja, símbolo de vida, energía y esperanza vinculado a la donación en distintos países del mundo.
Los cuatro íconos urbanos elegidos se ubican en puntos estratégicos de la capital: la Floralis Genérica, en la Plaza de las Naciones Unidas, en Recoleta; el Puente de la Mujer, en Puerto Madero; el Planetario Galileo Galilei, en Palermo; y la Torre Espacial, en Villa Soldati. Durante algunas horas, estos monumentos se convirtieron en grandes faros naranjas visibles desde distintos sectores de la Ciudad, transformando el paisaje nocturno en un mensaje colectivo de solidaridad.
El significado del color naranja en la concientización sobre trasplantes
El naranja no fue elegido al azar. A diferencia de otros colores asociados a campañas de salud, este tono se consolidó en varios países como símbolo de la donación de órganos por su relación directa con la vida, la continuidad y la esperanza. En el contexto porteño, la elección refuerza el mensaje de que detrás de cada trasplante existe una historia que sigue adelante gracias a otra que decidió trascender.
La iniciativa fue impulsada por el Ministerio de Justicia de la Ciudad, a través de la Dirección General de Asistencia a la Víctima, en coordinación con el Ministerio de Espacio Público y el Instituto de Trasplante de la Ciudad de Buenos Aires. Felicitas de Lasa, directora general de Asistencia a la Víctima, destacó que conmemorar este día implica «ampliar la mirada sobre la donación, decirles gracias a las personas donantes y abrazar a sus familias», subrayando que cada trasplante lleva consigo una historia de vida que continúa.

La historia de Antonella Trivisonno, origen de la fecha
El 29 de agosto no es una fecha arbitraria. Fue elegida en honor a Antonella Trivisonno, una niña rosarina de seis años que falleció a causa de un siniestro vial. Tras su muerte, su familia tomó la decisión de donar sus órganos, un acto que permitió salvar siete vidas. Con el tiempo, los padres de Antonella se convirtieron en referentes de la concientización sobre la importancia de la donación y promovieron distintas iniciativas para mantener vivo ese mensaje de solidaridad.
Fue precisamente a partir de un encuentro entre la familia de Antonella, el jefe de Gobierno porteño Jorge Macri y el ministro de Justicia de la Ciudad Gabino Tapia, que surgió la propuesta de establecer un homenaje permanente para las personas donantes y sus familias en el ámbito porteño. Fernando Cichero, presidente del Instituto de Trasplante de la Ciudad de Buenos Aires, señaló que «donar órganos y tejidos es un acto enorme de solidaridad y amor, porque en medio del dolor puede significar una nueva oportunidad para otra persona».
Buenos Aires adhirió a la ley nacional de donantes de órganos
En 2024, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires formalizó su adhesión mediante la Ley N.º 6.752 a la Ley Nacional N.º 27.575, que instituyó oficialmente el 29 de agosto como Día de la Persona Donante de Órganos. La normativa reconoce el valor social de la donación y promueve actividades de difusión y concientización destinadas a fortalecer la cultura donante en todo el país.
Desde entonces, el Gobierno porteño incorporó la fecha a su calendario institucional y desarrolla distintas acciones para visibilizar la importancia de la donación de órganos y tejidos. Entre los ejes de esas acciones se destacan:
La iluminación de monumentos emblemáticos como expresión de reconocimiento público.
Actividades de difusión coordinadas entre organismos de salud y justicia.
El trabajo conjunto con familias donantes para amplificar el mensaje de solidaridad.
La articulación con el Instituto de Trasplante de la Ciudad de Buenos Aires.
Una cadena de solidaridad detrás de cada trasplante
Desde el Instituto de Trasplante de la Ciudad remarcaron que cada procedimiento de trasplante involucra una cadena de solidaridad que va mucho más allá del acto de donar. Profesionales de la salud, organismos especializados, instituciones públicas y, fundamentalmente, las familias donantes forman parte de un engranaje que hace posible que una vida continúe cuando otra se apaga.
La iluminación de los cuatro monumentos porteños se consolidó así como una de las principales expresiones de ese reconocimiento colectivo, permitiendo que el homenaje trascienda los ámbitos institucionales y llegue a toda la comunidad. En una ciudad de millones de habitantes, convertir la Floralis Genérica, el Puente de la Mujer, el Planetario y la Torre Espacial en faros naranjas es también una forma de recordar que la decisión de donar órganos puede cambiar el destino de muchas personas que hoy esperan una segunda oportunidad.
