Iliana Lick: el calvario de la niñera argentina detenida 31 días por el ICE
Iliana Lick, la niñera argentina detenida 31 días por el ICE en EE.UU., relató el trato que recibió en cuatro centros de detención.

Iliana Lick, la niñera argentina de 30 años que permaneció 31 días detenida por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), rompió el silencio y describió en detalle las condiciones que vivió durante su cautiverio. Fue arrestada en el aeropuerto de Filadelfia cuando intentaba viajar para ver a la Selección argentina en el Mundial 2026 y recuperó la libertad tras el pago de una fianza de 10.000 dólares.
Iliana Lick detenida por el ICE: cómo comenzó todo
El 11 de julio, Iliana Lick se encontraba en el aeropuerto de Filadelfia lista para abordar un vuelo hacia Kansas City. Su destino era ver en persona el partido de la Selección argentina contra Suiza por los cuartos de final del Mundial 2026. Sin embargo, agentes del ICE la interceptaron antes de que pudiera subir al avión y la trasladaron a un centro de detención para inmigrantes.
Lick lleva tres años viviendo y trabajando en Filadelfia como niñera. Al momento de su arresto, tenía una solicitud de asilo pendiente de resolución. Según su novio, Steven Melchiorre, la joven había ingresado legalmente al país y aguardaba la aprobación de una visa de trabajo. No obstante, un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) indicó que Lick había permanecido en el país más tiempo del permitido por su visado original, que venció en marzo de 2023.
Esposas, cadenas y traslados: el trato del ICE según su testimonio
En una entrevista con el noticiero Telenoche, la joven describió con crudeza el trato que recibió desde el primer momento de su detención. "Te tratan como a un criminal. Me pusieron esposas en las muñecas, me ataron unas cadenas alrededor del cuerpo, a la altura del estómago, y también en los pies. No te podés mover y duelen un montón", relató. Según su testimonio, los traslados entre centros se realizaban como si se tratara de personas de alto riesgo criminal.
La incertidumbre fue una constante durante esos 31 días. "No nos decían a dónde nos llevaban", contó Lick. En el primer traslado, estuvo ocho horas dentro de una combi sin saber cuál era su destino. En ese momento llegó a temer que la estuvieran llevando directamente a la frontera para deportarla. La falta de información y la imposibilidad de moverse libremente agravaron el impacto psicológico de la experiencia.
Cuatro centros de detención en menos de un mes
Durante los 31 días que duró su detención, Iliana Lick pasó por cuatro centros ubicados en distintos estados: Pensilvania, Luisiana, Texas y Nuevo México. Cada uno presentó condiciones diferentes, aunque ninguno estuvo exento de situaciones que la joven calificó como degradantes. En el primero, fue alojada junto a una persona que había cometido un delito.
Las condiciones más difíciles las vivió en los centros de Luisiana y Texas. "En Luisiana compartía una habitación con más de 100 personas, en condiciones muy básicas y con los sanitarios expuestos", describió. En Texas, debió dormir en una carpa habilitada para unas 50 mujeres, sin privacidad en los baños ni en las duchas. Las camas eran de tamaño reducido, no había almohadas y las luces permanecían encendidas las 24 horas, lo que hacía casi imposible descansar.
La libertad bajo fianza y la tobillera electrónica
Tras una audiencia judicial, Lick obtuvo la libertad a cambio del pago de una fianza de 10.000 dólares. Su novio lanzó una campaña en la plataforma GoFundMe para recaudar los fondos necesarios para afrontar tanto la fianza como los gastos del proceso judicial. La respuesta fue contundente: 225 donantes aportaron un total de 18.871 dólares, superando ampliamente la meta inicial.
Sin embargo, la libertad llegó con condiciones. El ICE le colocó una tobillera electrónica para monitorear sus movimientos. "Es muy incómodo tener la tobillera y andar como una criminal. Estamos en verano y trato de usar pantalones largos para que no se vea. Es bastante vergonzoso", confesó. Su situación migratoria definitiva quedará en manos de un juez, quien deberá resolver el pedido de asilo que Lick había presentado antes de ser detenida.
"No todas estas personas son indocumentadas": el mensaje de Iliana Lick
Al recuperar la libertad, Lick también habló con el canal NBC Philadelphia/Telemundo 62 y aprovechó la repercusión de su caso para hacer un llamado más amplio. "Nos trataron como delincuentes y eso no está bien. Esas personas no son delincuentes. Son personas que tienen familia, tienen hijos, son muy trabajadores y no se merecen esto", afirmó con énfasis.
La joven subrayó que no todos los detenidos por el ICE se encuentran en situación irregular. "No todas estas personas son indocumentadas y no todas hicieron algo malo. Todos cometemos errores en la vida, pero no son delincuentes", sostuvo. Al mismo tiempo, expresó su gratitud por el apoyo recibido desde Argentina y desde la comunidad latina en Estados Unidos. "No puedo creer que tanta gente me esté apoyando", reflexionó.
El contexto migratorio en Estados Unidos y el caso de la niñera argentina
El caso de Iliana Lick se enmarca en un escenario de endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump. En los últimos meses, el ICE intensificó sus operativos de detención en distintos estados, generando alarma entre comunidades de inmigrantes latinoamericanos que residen en el país, muchos de ellos con trámites migratorios pendientes de resolución.
