Leonardo Ponzio, DT interino de River tras la salida de Coudet
Leonardo Ponzio asume como entrenador interino de River Plate luego de la salida de Eduardo Coudet. El histórico volante toma las riendas del equipo.

Leonardo Ponzio fue designado como director técnico interino de River Plate tras la salida de Eduardo Coudet del cargo. El histórico volante del club, referente indiscutido de la era Gallardo, asume la conducción del equipo en un momento clave para la institución de Núñez, mientras la dirigencia evalúa el perfil del próximo entrenador permanente.
Ponzio al frente de River: el interinato que nadie esperaba
La salida de Eduardo Coudet de la dirección técnica de River Plate generó un movimiento inmediato en la estructura deportiva del club. La dirigencia encabezada por Jorge Brito decidió recurrir a una figura de máxima confianza institucional para sostener al equipo en el corto plazo: Leonardo Ponzio, ídolo histórico del Millonario y hombre del club desde hace más de una década, fue designado como entrenador interino. La decisión refleja la urgencia de estabilizar al plantel en medio de la incertidumbre generada por el cambio de conducción.
Ponzio, quien colgó los botines en 2022 tras una carrera consagratoria en River, venía desarrollando tareas dentro del club vinculadas a la formación y al seguimiento de divisiones inferiores. Su perfil de liderazgo, su conocimiento profundo del ADN riverplatense y su relación directa con varios integrantes del plantel profesional lo convirtieron en la opción más lógica para cubrir el cargo de manera transitoria.
La salida de Coudet y el contexto de la crisis deportiva
Eduardo Coudet había asumido en River con grandes expectativas, pero los resultados no acompañaron las ilusiones iniciales. El ciclo del entrenador rosarino se fue desgastando a lo largo de las semanas, con actuaciones irregulares en el torneo local y una imagen del equipo que no terminaba de convencer ni a la hinchada ni a la dirigencia. La gota que rebalsó el vaso llegó tras una serie de resultados adversos que dejaron al equipo alejado de los primeros puestos de la tabla de posiciones.
La salida de Coudet no fue una sorpresa total para el entorno del club. Desde hacía varios días circulaban versiones sobre su continuidad, y la dirigencia venía evaluando el escenario con cautela. Finalmente, la decisión se tomó de manera oficial, y River comunicó el fin del vínculo con el técnico. En ese contexto, la designación de Ponzio como interino buscó transmitir calma y continuidad hacia adentro del vestuario.
El perfil de Leonardo Ponzio como conductor técnico
Leonardo Ponzio es una de las figuras más respetadas en la historia reciente de River Plate. Durante su etapa como jugador, fue capitán del equipo en los años más gloriosos del ciclo de Marcelo Gallardo, levantando títulos locales e internacionales, incluyendo dos Copa Libertadores (2015 y 2018) y una Copa Sudamericana (2014). Su liderazgo dentro y fuera del campo lo convirtió en un referente absoluto para varias generaciones de jugadores del club.
Como conductor técnico, Ponzio no cuenta con una extensa trayectoria formal en el banco de suplentes, pero su conocimiento del fútbol de alto nivel, su experiencia como capitán en situaciones de máxima presión y su cercanía con el plantel actual son activos que la dirigencia valoró al momento de tomar la decisión. La transición hacia el rol de entrenador es un camino que muchos ídolos del fútbol argentino han transitado, y Ponzio parece estar dando sus primeros pasos en esa dirección.
Qué se espera del interinato y cuáles son los desafíos inmediatos
El mandato de Ponzio al frente del equipo será, en principio, de corta duración. Su rol es mantener la estabilidad del grupo, preparar los próximos compromisos del calendario y garantizar que el plantel no pierda el hilo de trabajo mientras la dirigencia define quién será el próximo entrenador permanente. En ese sentido, los desafíos inmediatos son claros:
Sostener la cohesión del plantel en un momento de incertidumbre institucional.
Preparar táctica y anímicamente al equipo para los partidos que se avecinan en el torneo local.
Transmitir confianza a los jugadores jóvenes que integran el plantel profesional.
Colaborar con la dirigencia en la transición hacia el nuevo ciclo técnico.
Mantener la identidad de juego que River intenta proyectar más allá de los cambios de entrenador.
El calendario inmediato de River será determinante para evaluar el rendimiento del equipo bajo la conducción interina. Cada punto en disputa tiene un peso específico en la tabla, y cualquier tropiezo podría complicar aún más la situación del club en el torneo.
La búsqueda del nuevo entrenador de River Plate
En paralelo al interinato de Ponzio, la dirigencia de River trabaja en la identificación del próximo entrenador permanente. Según trascendió en los medios especializados, el club evalúa distintos perfiles, tanto del mercado local como del extranjero. La vara está alta: River es uno de los clubes más exigentes del continente, y el sucesor de Coudet deberá reunir condiciones técnicas, de liderazgo y de adaptación al estilo institucional del Millonario.
La historia reciente del club muestra que las transiciones entre entrenadores pueden ser momentos de quiebre o de renovación. El ciclo de Gallardo, que duró más de una década y acumuló más de 14 títulos, dejó un estándar muy difícil de igualar. Desde su partida, River ha buscado sin éxito consolidar un proyecto técnico de largo aliento. La designación del próximo DT será, en ese sentido, una de las decisiones más importantes que tomará la dirigencia en los últimos años.
River Plate y la presión de ser grande en Argentina
River Plate es, junto a Boca Juniors, el club con mayor presión competitiva del fútbol argentino. Su masa de hinchas, su infraestructura, su presupuesto y su historia lo ubican en un lugar de exigencia permanente. Cada resultado se analiza con lupa, cada decisión dirigencial genera debate, y cada cambio de entrenador se convierte en un acontecimiento de alcance nacional.
En ese contexto, la figura de Leonardo Ponzio como DT interino adquiere una dimensión simbólica que va más allá de lo estrictamente deportivo. Su presencia en el banco de suplentes representa la continuidad de un legado, la apuesta por alguien que conoce el club desde adentro y que puede transmitir los valores que River intenta sostener en cada etapa. Lo que viene, tanto en términos de resultados como de definiciones institucionales, marcará el rumbo del club en los próximos meses.
