Violencia en Patronato: barras agredieron a jugadores tras caer ante Colón
Barras de Patronato atacaron a sus propios jugadores al regreso del estadio tras la derrota 3-0 ante Colón en la Primera Nacional.

Patronato protagonizó uno de los episodios más graves del fútbol argentino reciente. Tras perder 3-0 ante Colón en Santa Fe por la fecha 25 de la Primera Nacional, un grupo de barras agredió físicamente a jugadores del plantel a su regreso al estadio Presbítero Bartolomé Grella, en Paraná. El arquero Alan Sosa y el defensor Facundo Díaz fueron los principales damnificados de un hecho que conmocionó al ambiente deportivo.
Barras de Patronato atacaron a sus jugadores en el estadio de Paraná
Al regresar al estadio Presbítero Bartolomé Grella para retirar sus pertenencias, los futbolistas de Patronato fueron recibidos con violencia por parte de un grupo de barrabravas del propio club. El hecho ocurrió en la noche del partido correspondiente a la fecha 25 de la Primera Nacional, luego de la derrota por 3-0 frente a Colón en condición de visitante.
Las imágenes que circularon en las horas posteriores al incidente resultaron impactantes: jugadores con sangre en su ropa y rostros visiblemente golpeados. La situación expuso una vez más la problemática de la violencia en el fútbol argentino, que en esta ocasión tuvo como víctimas a los propios integrantes del plantel que los barras dicen apoyar.
Alan Sosa y Facundo Díaz, los jugadores más afectados por la agresión
Según las primeras informaciones, el arquero Alan Sosa recibió golpes de puño, mientras que el defensor Facundo Díaz sufrió cortes en el rostro y la cabeza. Ambos futbolistas quedaron visiblemente lastimados, y las fotografías difundidas mostraron manchas de sangre en sus indumentarias.
Un dato que agravó la situación fue que, en el momento del ataque, no había dirigentes del club presentes junto al plantel. La ausencia de autoridades institucionales dejó a los jugadores sin respaldo ante la agresión, lo que generó cuestionamientos sobre los protocolos de seguridad del club entrerriano.
Intervención policial y silencio institucional de Patronato
Poco después del violento episodio, personal de Investigaciones de la Policía de Entre Ríos se hizo presente en las instalaciones del estadio para reconstruir la secuencia de los hechos e identificar a los responsables de las agresiones. La intervención judicial y policial es el primer paso para determinar si existirán imputados formales.
Sin embargo, lo que llamó la atención fue el silencio del club. Hasta las horas posteriores al incidente, Patronato no emitió ningún comunicado oficial en el que repudiara los hechos, brindara apoyo a los jugadores afectados o informara sobre medidas disciplinarias internas. Esa falta de respuesta institucional generó críticas en el ambiente futbolístico y en las redes sociales.

Crisis deportiva: once partidos sin ganar y zona de descenso en la Primera Nacional
El ataque de los barras no ocurrió en un contexto aislado, sino en el marco de una profunda crisis deportiva que atraviesa el club. Con apenas 24 puntos en 24 partidos disputados, Patronato ocupa el puesto 17 de 18 en la Zona B de la Primera Nacional, ubicándose en zona de descenso. Solo Güemes de Santiago del Estero, con cuatro unidades menos, se encuentra por debajo en la tabla.
La derrota ante Colón extendió a once la racha consecutiva de partidos sin victorias. El último triunfo del equipo dirigido por Marcelo Candia se remonta al 17 de mayo, cuando venció 2-0 a Chacarita como local. Desde entonces, el Patrón acumuló siete empates y cuatro derrotas, una sequía que encendió todas las alarmas en la institución paranaense.
El historial reciente: empates, derrotas y una crisis que se profundiza
El recorrido de Patronato en las últimas fechas refleja la magnitud del problema. Los siete empates consecutivos fueron ante Tristán Suárez, Agropecuario, Atlético de Rafaela, Midland, Gimnasia y Tiro de Salta, Quilmes y Colegiales, mientras que las cuatro derrotas llegaron frente a Güemes, San Martín de Tucumán, Midland y, finalmente, Colón.
La situación como visitante es aún más preocupante. El último triunfo fuera de Paraná data del 11 de abril, cuando el equipo se impuso 1-0 ante Almagro. Desde entonces, Patronato no pudo ganar lejos de su estadio, lo que complica seriamente sus posibilidades de escapar de los puestos de descenso en lo que resta del torneo.
Violencia en el fútbol argentino: un problema estructural que persiste
El episodio protagonizado por las barras de Patronato vuelve a poner en el centro del debate la violencia en el fútbol argentino, un problema que las autoridades deportivas y gubernamentales llevan años intentando erradicar sin resultados definitivos. Que los propios jugadores sean agredidos por los simpatizantes del club al que pertenecen representa uno de los escenarios más extremos de esta problemática.
Organismos como la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y la Liga Profesional han implementado en los últimos años distintos protocolos de seguridad, pero los hechos demuestran que las medidas aún resultan insuficientes. El caso de Patronato podría derivar en sanciones para el club, investigaciones penales contra los agresores identificados y, eventualmente, un debate más amplio sobre la presencia de barrabravas en los estadios del ascenso argentino.
Mientras tanto, el plantel deberá sobreponerse tanto al golpe físico como al impacto emocional de haber sido atacado por quienes deberían alentarlos, con la urgencia deportiva de sumar puntos para escapar del descenso en una de las rectas finales más tensas de su historia reciente.
